¿Qué pasa si no pago un préstamo?
Muchas personas se preguntan qué sucede si no pagan un préstamo, ya sea porque han pedido uno y ahora no pueden hacerle frente o porque quieren informarse bien antes de solicitarlo. Respondemos a esta pregunta y te explicamos otros aspectos relacionados que debes tener en cuenta.
- Última actualización:
- Autor:
- Fernando Castillo

¿Cuáles son las consecuencias de no pagar un préstamo?
Al solicitar un préstamo personal, la empresa prestamista y el cliente firman un acuerdo que indica cuánto dinero se ha solicitado, cuánto se va a devolver y en qué plazos se va a hacer. Por eso, lo que se espera es que la persona que ha recibido el préstamo cumpla con su parte, así como la entidad emisora del crédito también tendrá que cumplir con la suya.
Sin embargo, hay ocasiones en las que una persona no es capaz de pagar un préstamo, y esto tiene consecuencias. Repasamos cuáles son las principales.
Aumento de la deuda
La consecuencia más seria del impago de un préstamo es el incremento de la deuda, puesto que la empresa crediticia aplicará intereses de demora por impago, haciendo que el monto total a devolver sea todavía mayor.
Muchas empresas prestamistas aplican carencias o prórrogas a sus préstamos si el solicitante indica, antes de incurrir en un impago, que no podrá hacer frente a alguna de las cuotas. De este modo, se negocia con la entidad emisora un nuevo plazo y, aunque esto también suele tener un coste añadido, suele situarse muy por debajo del importe de los intereses de demora.
Reclamación por la vía judicial
Si la deuda sigue sin ser saldada y el impago se acumula, entonces la empresa prestamista podrá interponer una reclamación de deuda por la vía judicial. Por lo general, esta acción se suele llevar a cabo cuando se han producido tres impagos consecutivos.
Embargo de bienes
En ocasiones, si un cliente ha incurrido en una deuda grave que no tiene visos de resolverse, un juez puede autorizar el embargo de bienes del deudor con la finalidad de cubrir el importe que se ha adeudado. Dicho embargo puede afectar a las cuentas bancarias y a la nómina, pensión o fuente de ingresos recurrentes. En casos más graves, se procede al embargo de otros bienes personales como, por ejemplo, el coche o la vivienda.
ASNEF
Si una persona no salda sus deudas, entonces puede acabar listada en ficheros de morosos como ASNEF o RAI, lo cual tiene consecuencias a nivel económico, pues, por ejemplo, dicha persona encontrará mayores dificultades para poder solicitar otro préstamo o conseguir financiación por otras vías.
¿Es delito no pagar un préstamo persona?
A pesar de lo anterior, y en contra de lo que suele pensar, el impago de un préstamo personal no es delito. Es decir, el hecho de tener una deuda no conlleva penas de prisión, puesto que no es una cuestión penal, sino civil, pero aparecer en registros de morosos puede conducir a muchas dificultades económicas en el futuro, así como conlleva una pérdida de reputación y de confiabilidad.
¿Cuándo prescribe un préstamo personal?
Los préstamos personales prescriben a los 5 años, tal y como aparece recogido en el Código Civil. Sin embargo, hay una excepción, y es que, cuando una entidad financiera inicia acciones legales en contra de la persona deudora o simplemente se pone en contacto con ella para recordarle el pago pendiente, entonces el plazo de 5 años se ve interrumpido.
¿Qué es la Ley de la Segunda Oportunidad?
La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal que permite a las personas que cuentan con una deuda acumulada liquidar total o parcialmente sus deudas pendientes para que puedan comenzar de cero. Sin embargo, existen una serie de requisitos que han de cumplirse para ello, entre los que destacan los siguientes:
- El deudor debe acreditar que es insolvente
- No se pueden tener antecedentes penales
- Demostrar buena fe
La solicitud de cancelación de deudas se presenta en el juzgado, demostrando que se cumple con los requisitos necesarios.
¿Cómo evitar el impago de un préstamo?
Para evitar incurrir en un impago, hay una serie de aspectos que debemos tener en cuenta:
- Asegurarnos antes de pedir el préstamo. A veces, necesitamos dinero con urgencia y no nos paramos a reflexionar realmente si vamos a poder cumplir con las condiciones de las financieras. Piénsatelo muy bien antes de firmar un crédito, y hazlo solo si estás seguro de que podrás asumir todos los gastos.
- Compara ofertas. En algunos casos, puede que las condiciones de una entidad crediticia no nos resulten favorables, pero sí las de otra, dada nuestra situación. Investiga las opciones antes de decidirte para encontrar la más ajustada a tu situación.
- Comunica tus problemas. En caso de que ya hayas solicitado un préstamo y veas que no vas a poder pagar una de las cuotas, ponte en contacto con el prestamista para renegociar los plazos.
Como ves, el impago de un préstamo puede tener consecuencias muy graves, por lo que es importante poner todo de nuestra parte para evitar que esto ocurra.