Préstamos con tasas fijas vs. variables

Como sucede con otros productos financieros, algunos préstamos personales ofrecen la posibilidad de elegir entre cuota fija o cuota variable. En este artículo abordaremos cuál es la conveniencia de elegir entre un tipo u otro.

Última actualización:
Autor:
Fernando Castillo
Intereses

Cuando buscamos un préstamo, una de las prioridades obvias es obtener las condiciones más beneficiosas para nuestros intereses. Todo préstamo supone el cumplimiento de unas cuotas de devolución, por norma general de periodicidad mensual, que en muchos casos implican el pago de comisiones o intereses.

Qué son los préstamos con cuota fija

Este tipo de préstamos no están sujetos a ningún índice bursátil, el cual registra la variación de precios de un determinado conjunto de valores o acciones en un mercado. Esto significa que el solicitante del préstamo devolverá al prestamista pagará la misma cantidad de cuota que hayan acordado en un plazo determinado.

Los préstamos de cuota fija son los más habituales entre las ofertas de préstamos personales, ya que proporcionan la tranquilidad a ambas partes de mantener un pago constante a lo largo del tiempo. Lo que sucede con este tipo de interés es que suele ser ligeramente superior al del préstamo de interés variable cuando se encuentra en el importe más bajo.

Ventajas de los préstamos con cuota fija

Si tenemos que atender a los puntos positivos de esta clase de préstamos, destacaríamos los siguientes:

Desventajas de los préstamos con cuota fija

Atendiendo a los puntos negativos de este tipo de préstamos, podemos citar estos dos:

Qué son los préstamos con cuota variable

Por su parte, los préstamos con cuota variable ofrecen unas cuotas de devolución sujetas a las fluctuaciones de las tasas de interés, que están vinculadas a indicadores bursátiles como el Euríbor, clave para evaluar la evolución de los tipos de interés en la zona euro, y principal referencia en España. Como su nombre indica, esto supone que la cuota devolución oscilará a lo largo del tiempo, por lo que en algunas ocasiones tocará pagar más y en otras un importe menor.

Todo estará condicionado a la evolución del mercado, con los riesgos que supone al solicitante, donde puede intuir hacia donde evolucionan las tasas de interés, pero sin saberlo a ciencia cierta.

Ventajas de los préstamos con cuota variable

Entre las ventajas que suponen este tipo de préstamos, se pueden destacar las siguientes:

Desventajas de los préstamos con cuota variable

Enumerando los puntos negativos de los préstamos con cuota variable, podemos citar:

Préstamos con cuota fija vs. variable: ¿cuál elegir?

Con los préstamos de cuota fija, el importe a devolver se mantiene invariable durante la vigencia del préstamo. Se mantiene la tasa fija durante todo el tiempo del préstamo. Al contrario, con la cuota variable, te sometes a los vaivenes del mercado.

La elección final entre estas dos clases de préstamo va a depender de factores personales y el conocimiento que tengamos del mercado bursátil. Fundamentalmente, podríamos considerar estos puntos para meditar nuestra decisión:

En definitiva, la conclusión está clara. Si vas a solicitar un préstamo personal, tienes una actitud conservadora y no vas a disponer de tiempo para analizar con detenimiento la actualidad financiera, lo mejor es que contrates un préstamo con cuota fija.

En cambio, si eres tienes una actitud inquieta, dispones de tiempo y motivación para informarte exhaustivamente sobre índices bursátiles y no te importa asumir riesgos, un préstamo de cuota variable puede ser tu mejor baza para ahorrar en las tasas de devolución del préstamo.

Escrito por:

Fernando Castillo Asesor financiero independiente y redactor especializado en banca

¡Déjanos tu valoración!

4.72 basado en 23 opiniones