Préstamos para autónomos
Conoce en detalle cómo funcionan los préstamos diseñados para trabajadores autónomos. Te explicamos en profundidad cuáles son los requisitos, características, funcionamiento, ventajas y condiciones asociadas. ¡Descubre este método de financiación!
- Última actualización:
- Autor:
- Fernando Castillo

Cualquier proyecto iniciado por un emprendedor necesita inevitablemente contar con un respaldo económico, sobre todo durante su fase inicial, donde hace falta contar con inversiones. Existen distintas vías de financiación para obtener estos fondos, y los préstamos para autónomos son una de las distintas opciones disponibles.
Cómo son los préstamos para autónomos
Los préstamos para autónomos son una fuente de financiación que están creados exclusivamente para emprendedores que tienen que hacer frente a ciertos pagos asociados a escenarios determinados: pagos a proveedores, construcción o reformas de un local, hacer frente a imprevistos económicos… Todo ello con unas características y condiciones adaptadas a este perfil de prestatario.
Un préstamo para autónomos puede solicitarse para finalidades específicas, como puede ser el caso de iniciar un nuevo negocio con todos los gastos que supone, la expansión de un negocio ya existente o cubrir los gastos relacionados con un imprevisto.
Cómo funcionan los préstamos para autónomos
Un préstamo personal para autónomos ofrece la opción de solicitar un importe determinado que será devuelto en cuotas mensuales. Todo ello sujeto a cumplir una serie de condiciones y requisitos, entre los que se enumera el pago de comisiones o intereses, o ceñido a un plazo de amortización.
Este tipo de financiación se caracteriza por dar acceso a importes elevados para autónomos y permitir una devolución a largo plazo. Dependiendo del tipo de entidad que conceda el préstamo, puede implicar el pago de comisiones de estudio y apertura, así como la contratación de otros productos vinculados, tales como seguros o tarjetas bancarias.
Tipos de préstamos para autónomos
Existen distintos formatos entre las vías de financiación que puede solicitar un autónomo. A continuación enumeraremos varias de ellas, con las particularidades que suponen.
Minicrédito para autónomos
Esta forma de financiación permite acceder a fondos de manera más rápida, con el contrapunto de que los importes son mucho más bajos que un préstamo convencional. En la mayoría de casos, su importe no supera los mil euros y su ventaja fundamental es la rapidez y agilidad a la hora de ser concedidos. Con un simple formulario y cuestión de minutos, se puede acceder a esta financiación.
Préstamos personales para autónomos
Este tipo de productos de financiación es uno de los métodos más típicos entre autónomos para acceder a un capital que de otra manera no podrían contar para emprender en un negocio. Pueden existir muchas variantes, ya que algunos de estos préstamos exigen garantía hipotecaria, y dependiendo de si lo ofrece un banco, una empresa dedicada exclusivamente a conceder préstamos o cualquier otra entidad bancaria, habrá unas condiciones determinadas.
Hipoteca para establecimientos comerciales
Si la financiación que necesitas se ciñe exclusivamente a la adquisición de un local, una hipoteca es probablemente una de las mejores alternativas. Existen entidades bancarias que comercializan servicios específicos centrados en conceder hipotecas a autónomos para financiar la compra de un local. Por lo general, será concedido el 70% del valor tasado de la propiedad, con un plazo máximo de amortización sea de 15 años.
Líneas de crédito para autónomos
Como alternativa a un préstamo, en el que un autónomo solicita personalmente una cantidad determinada, una línea de crédito da la posibilidad de acceder un importe específico en el que no es necesario usarlo todo, o incluso emplearlo. Solo se cobrarán intereses en el momento que se utilice el dinero. Por lo general, estas líneas de crédito son ofrecidas por los bancos a los autónomos o empresas que sean clientes de sus cuentas bancarias u otros productos de su entidad.
Líneas ICO
En España, los autónomos cuentan con la posibilidad de acceder a préstamos públicos a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Esta entidad empresarial se encuentra adscrita al Ministerio de Economía y Competitividad, y permite solicitar financiación de proyectos de inversión y dotar de liquidez a empresas españolas. Entre sus ventajas, se encuentran que ofrece tipo de interés más reducido y mayores plazos de amortización.
Requisitos para solicitar préstamos para autónomos
Los requisitos más inflexibles a la hora de solicitar un crédito para autónomos proceden de las entidades bancarias. Valoran enormemente los ingresos derivados de la actividad económica, para considerar si pueden asumir las condiciones asociadas a la concesión de un préstamo. No todos estos requisitos son comunes a todos los prestamistas, pero estos puntos claves sirven para tener una referencia:
- No figurar en registros de morosidad ni exceder el nivel de deuda. A pesar de que existen entidades que no ponen impedimentos para conceder créditos a autónomos o empresas que figuren en ficheros de morosos, cuanto más saneado esté el historial crediticio de un autónomo, más facilidades tendrá para acceder a un préstamo. Es más: incluso sin figurar en registros como RAI o ASNEF, el nivel de endeudamiento del solicitante no debe ser superior al 35% o 40% de sus ingresos.
- Contar con ingresos estables y al día. No solo es importante tener un historial crediticio saneado, sino que el presente financiero también debe estar a la altura. Al futuro prestamista le interesa que el autónomo cuente con un negocio que genere beneficios para hacer frente al pago de la devolución del préstamo dentro de las cuotas y plazos acordados.
- Trayectoria profesional del solicitante. Un buen bagaje empresarial es un factor que contribuye a conseguir más y mejores condiciones en un préstamo para autónomos. Para demostrar el recorrido de un negocio, conviene contar con la documentación necesaria que acredite su buena evolución.
Documentación necesaria
Entre los documentos que suelen ser exigidos a la hora de solicitar un préstamo, podemos enumerar los siguientes:
- Documento de identidad del trabajador autónomo, así como su vida laboral en la que figuren los años de antigüedad del negocio actual al que se destinará el préstamo.
- Justificante de ingresos, por lo general se requiere la declaración de la renta en el ejercicio de los tres últimos años, además de la declaración del IVA trimestral, así como el pago de la cuota de autónomos.
- Última liquidación a la Seguridad Social, resumen anual de las retenciones a cuenta de IRPF y certificación de estar al día con las obligaciones tributarias.
- Extracto bancario, en el que figure el número de cuenta bancaria.
- Dependiendo del aval que sea requerido para acceder al préstamo, será necesario aportar el título de la propiedad inmobiliario o los datos de la persona o empresa que respondan como aval.