¿Qué es un préstamo puente y para qué sirve?
Entre las distintas clasificaciones y tipologías de préstamos personales, existe un formato conocido como préstamo puente. En este artículo te explicaremos detenidamente en qué consiste, cuáles son sus características y qué ventajas e inconvenientes conlleva.
- Última actualización:
- Autor:
- Fernando Castillo

Cuando tenemos que elegir un préstamo personal, uno de los criterios que escogemos suele ser la finalidad del préstamo. Puede que lo necesitemos para la compra de un vehículo, para realizar una reforma o para cubrir gastos inesperados. Precisamente los préstamos puente hacen referencia tanto a la finalidad del préstamo y el arco temporal de su solicitud.
En qué consiste un préstamo puente
El préstamo puente es un producto financiero solicitado para una necesidad inmediata de financiación que se produce durante la tramitación de dos préstamos de mayor duración y cuantía. Se trata de un tipo de financiación muy asociado a la adquisición de una vivienda, por lo que es habitual referirse a él como crédito puente o hipoteca puente.
De todas formas, y aunque lo frecuente sea encontrarlo en el ámbito inmobiliario, los préstamos puente también pueden solicitarse para finalidades de la esfera empresarial. Este préstamo se suele contratar para comprar una nueva vivienda sin verse obligado a vender la actual de manera inmediata. De esta manera, sirve ‘de puente’ entre dos hipotecas a largo plazo y de mayor cuantía.
Características de los préstamos puente
Los préstamos puente tienen una serie de características que las permiten destacar frente a otro tipo de créditos. Entre las principales, podemos destacar las siguientes:
- Carácter inmediato. Los clientes que recurren a este tipo de préstamos lo hacen precisamente por la rapidez en su tramitación, para disponer de liquidez a tiempo y poder adquirir un nuevo inmueble sin tener que vender rápidamente con el que ya cuenta.
- Devolución a corto plazo. Al tratarse de una necesidad temporal urgente, se acortan las cuotas para devolver este préstamo, desde unos meses hasta un máximo de dos años.
- Intereses elevados. Las tasas de interés de los préstamos puente suelen ser más altas que las de un préstamo convencional, al entrañar mayores riesgos por su índole temporal y urgente.
Ventajas de los préstamos puente
Este tipo de préstamos tienen la ventaja fundamental que son la mejor opción para una situación crítica, en la que el cliente se ve abocado a necesitar liquidez para afrontar la compra de un inmueble. Gracias al préstamo puente, puede encontrar una vía con la que tener liquidez en un momento puntual sin tener que vender su vivienda actual en un breve espacio de tiempo.
- Flexibilidad. Estos préstamos se adaptan a situaciones de todo tipo, ya que además de servir como hipotecas urgentes y temporales, también pueden servir para la financiación de proyectos o el pago de deudas que exigen inmediatez en su trámite.
- Fácil tramitación. Esta opción no implica demoras ni largos trámites administrativos, ya que están pensadas para concederse rápidamente y facilitar la situación a sus solicitantes.
- Rapidez. Al tratarse de momentos puntuales con carácter urgente, una de las características de estos préstamos es que permiten un acceso rápido para disponer de recursos económicos y afrontar una situación crítica.
Inconvenientes de los préstamos puente
Los préstamos puente, así como suponen una serie de ventajas, también implican varios puntos que no resultan tan favorables. Repasamos cuáles son los más relevantes:
- Tasas de intereses elevadas. Ya comentábamos en las características principales que las tasas de interés eran más elevadas que la media de préstamos convencionales. Esto se debe al carácter urgente que tienen.
- Riesgos financieros. En caso de que el prestatario no logre concretar la venta del inmueble o no logra estar al día con el cumplimiento de cuotas de devolución, puede verse abocado en una situación financiera delicada.
- Garantías exigentes. Para optar a la concesión de este préstamo, las entidades financieras exigen un activo como garantía -un inmueble, por ejemplo- que puede ser una barrera dependiendo de la situación del solicitante.