Consejos para negociar mejores condiciones en un préstamo

¿Quieres solicitar un préstamo, pero no te convencen las condiciones exigidas por el prestamista? Te proponemos una serie de recomendaciones a la hora de negociar tu préstamo para que puedas obtener unas condiciones más favorables para tus intereses.

Última actualización:
Autor:
Fernando Castillo
Negociar prestamo

Si ya tienes en mente solicitar un préstamo, pero no estás convencido tras consultar los términos y condiciones para optar a él, quizás deberías plantearte entrar a negociar con el prestamista. Aunque en principio parezca que las condiciones ofrecidas por una entidad no pueden modificarse, muchos prestamistas están abiertas a renegociar los términos por los que se concede un préstamo personal.

Por la experiencia y testimonios compartidos por usuarios que han solicitado préstamos previamente y han optado por renegociar sus términos y condiciones, te ofrecemos una serie de consejos para optar a un préstamo que se adapte lo mejor posible a tu situación. De esta manera, puede que llegues a ampliar el plazo de devolución, rebajar los intereses o evitar comisiones.

Analiza y compara las características de cada préstamo

Un análisis exhaustivo y comparativo entre distintos prestamistas te va a compensar a largo plazo. Aunque ello implique mayor tiempo de estudio a la hora de buscar un préstamo, podrás asegurarte de que has obtenido la mejor oferta para tu situación. Consulta la cuantía máxima, tasas de interés, plazos de devolución y comisiones. Cuanta más información tengas recopilada, mayor poder de negociación tendrás con la entidad prestamista a la hora de mejorar las condiciones del préstamo.

Valora añadir productos vinculados

Dependiendo de si la entidad a la que solicitas un préstamo o un crédito cuenta con otros productos bancarios (hipotecas, fondos de inversión, seguros, tarjetas de crédito…), cuanto mayor sea la vinculación, mayores las ventajas. Probablemente, si contratas más productos vinculados, la entidad prestamista puede llegar a rebajar el interés del préstamo o prescindir de comisiones.

Revisa tu historial financiero

Contar con un buen historial crediticio es el mejor aval que vas a poder tener antes de solicitar cualquier crédito. Una situación financiera estable y un historial económico limpio te permitirá negociar condiciones más favorables. Si puedes presentar justificantes de ingresos regulares, ahorros o un nivel bajo de endeudamiento, una entidad prestamista tendrá mayor inclinación para adaptarse a tus preferencias.

Solicita un préstamo conjuntamente

En algunas ocasiones, si se solicita un préstamo junto con otro interesado, pueden llegar a incrementar las probabilidades de que sea concedido o hasta mejorar sus condiciones. Si solicitar un préstamo acompañado de alguien y entre los dos abarcáis una garantía considerable para el prestamista, es probable que esté dispuesto a ofreceros mejores condiciones. Eso supone a que entre los dos suméis más garantías al tener más ingresos, patrimonio y documentación acreditada sobre vuestro historial financiero.

Céntrate en los intereses y las comisiones

Dentro de los aspectos que más van a condicionar la devolución de un préstamo, los aspectos que mayor coste te van a suponer son las tasas de interés y el pago de comisiones. Cuanta mayor información hayas recopilado sobre estos detalles, más preparado te encontrarás para negociarlas a tu favor. Un argumento efectivo puede ser la comparación con las ofertas de otras entidades que hayas investigado previamente. Muchas entidades financieras estarán dispuestas a reducir los intereses o eliminar ciertas comisiones si consideran que mantendrán al cliente satisfecho.

Asesórate con un especialista en finanzas

Plantéate hacerte con los servicios de un experto financiero si se trata de la primera vez que solicitar un crédito o vas a optar por negociar las condiciones preestablecidas. Aunque esta consulta pueda suponerte un gasto al tener que contar con los servicios de un especialista financiero, puede que esto te permita a la larga ahorrarte los costes del pago de comisiones o unas tasas de interés más elevadas de las que acabes consiguiendo. Un profesional puede ayudarte a evaluar las condiciones del préstamo, identificar áreas de mejora y diseñar una buena estrategia de negociación.

 

Negociar un préstamo no siempre es una empresa fácil, pero con el respaldo de una buena preparación y con los argumentos adecuados, es posible obtener condiciones que se adapten mejor a tu situación financiera. Recuerda que cada mejora que puedas arañar se traducirá en un ahorro significativo a largo plazo, teniendo que pagar menos intereses, ahorrándote el pago de comisiones o consiguiendo un plazo de devolución mayor, con la posibilidad de liquidar el reembolso del préstamo cuando mejor te venga.

Escrito por:

Fernando Castillo Asesor financiero independiente y redactor especializado en banca

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